SEAT 132 , el coche que nunca conduje II

Días , meses y años para localizar un simple 132 y después de esta ardua tarea , está difícil empresa , me tengo que conformar con sacar de su cajita a mi pequeño 132 de escala .¿ Que está pasando con ciertos coches ?

Supongo que la respuesta es clara , la vigente normativa automotriz , la relación entre la oferta y la demanda , sumado al valor emocional de las cosas sin perder de lejos el coste de la vida , hace que ciertos coches apenas se vean o bien porque ya no existen o bien porque son proyectos que quién sabe si algún día se materializarán .

La realidad es que en un parque móvil como el nuestro donde antaño y pese a ser un coche caro para la época y haber pasado por el purgatorio de los coches de entre 10 y 20 años ( donde en muchos casos puedes comprar unidades a buen precio) la realidad es que pocos 132 he podido ver en orden de marcha .

¡Pocos !, palabra mágica que para muchos significa exclusivo , es el quid de la cuestión , y hace que este modelo que me apasiona , forme parte de “ los coches que nunca conduje” quién sabe si cuando pase el tiempo podré agarrar en duro volante con mis manos , pero mientras tanto , aquí os dejo mi historia .

Un joven novato en los años 80 se sacaba el carnet de conducir y su padre , un apasionado del motor , no tiene otra que comprarle de segunda mano un 132 1.6 en verde metalizado con más de diez años de kilómetros a sus espalda .

Como cualquier novato , exprimió el coche al máximo , viaje por aquí , viaje por allí , probar los límites de un motor brillante , etc… , golpe aquí , roce por allí , lo típico que hemos hecho más de uno y como condición , también tocaba hacer de chófer de tus hermanos pequeños , es lo que tiene ser el primero en sacarte el carnet cuando tienes más hermanos .

Y uno de esos hermanos era , este que escribe .

Me empapé tanto de ese coche , el viaje de la casa del campo al colegio durante el mes de septiembre ida y vuelta , las excursiones , etc…

Como cualquier niño no sólo era el olor por la mañana de la tapicería negra tejida como con cuadritos a relieve , era el tacto de los guarnecidos laterales , la madera del salpicadero , la tela del techo , el :!¡ niño , estate quieto y no juegues más con la luz! Cuando giraba como hipnotizado la luz de lectura que estaba en el pilar C del coche .

Me gustaba oír la música en su radio extensible , claro tocaba oír lo que le gustaba a mi hermano pero no me importaba , es curioso ahora pongo esa música en mi coche .

Lo recuero rapidísimo y alegre , con esa palanca de cambios y esos relojes redondos que iban como anillo al dedo con la madera .

Con matrícula de Murcia y con la C como terminación , y cosas de la vida , en Cartagena que no sabemos que es la nieve , el coche tenía unas cadenas en el maletero , que jamas entendí , imagino que del anterior dueño , el cual tenía el coche que daba gusto.

Paso el tiempo y yo seguía disfrutando de los paseos con mi hermano y los viajes al cole en el mes de septiembre , pero también pasó el tiempo para el coche , su verde metalizado , se tornó opaco por el sol , los roces , como cicatrices , marcaban la carrocería del que un día fue uno de los coches más bonitos de la época , su motor cansado y mal tratado pedía a gritos un respiro y el joven novato , dejó su L , olvidada en el maletero con la ilusión de conducir un coche nuevo ,( lo curioso es que sin ser tan antiguo a mí me parecía Súper antiguo , claro está , más carrocerías habían pasado de redondas a cuadradas y eso nos hacía ver a estos coches más viejos si cabe .

Motor 1.600 , más de 100cv que daba una punta de infarto para ser el coche que era .

Un coche que siempre me pareció más coche que el 131 .

Fino y elegante , cómodo y lleno de recuerdos.

Muchas fueron las veces que lo limpie a mano , muchas las que con el paso del tiempo y los golpes , me gustaba ponerle los cromados de los laterales que se habían caído , muchas las veces que imitaba a mi padre y mi hermano cuando sentado en parado , movía el volante como si estuviese en un Gran Premio

Pero nunca lo conduje , gracioso verdad ,

El coche terminó , cómo terminaban entonces , parado hasta que llegó el día de llevarlo al desguace , no era ni la sombra que fue en otro tiempo , pero siempre conservó la dignidad hasta el último momento .

Como decía al principio , el coche me marcó y cada vez que veo uno , resucito aquel viejo 132 deseando llegue algún día el momento de conducirlo, de abrir sus puertas con ese tirador tan setentero, su volante finito , el morro y sus faros redondos y la matrícula en la parte de atrás tan cuadrada que no rectangular , que recuerdos , quién sabe si algún día ….

Un saludo y dulces rodadas .

P.D. Gracias Don Lorenzo por inculcarnos esta pasión desde tan niños a toda su prole .

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