Mini : de cómo el hombre sucumbió a la máquina y la hizo renacer 

Muchas veces resulta simpático lo inesperado .

Por regla general lo raro , lo inusual resulta gracioso , cómico por el mero hecho de ser inesperado ….

El ansía , el deseo del mito y la fuerte apuesta del gigante bávaro, hizo resurgir la esencia Mini , haciendo de este coche un auténtico objeto de culto ,pero antes hubo la idea primigenia .

Después de esta reflexión en voz alta os relataré ” de cómo el hombre sucumbió a la máquina …” ya no sólo en lo comercial cuando Bmw sorprendió con la presentación del coche que poco tiene que ver con nuestro protagonista sino a cómo un tipo de 1,90cm y 100kg de peso se enamoró del coqueto vehículo , obsesionandolo hasta que consiguió hacerse con él.


La imagen es curiosa : quedar con Iván para hacer el repor al coche y ver salir a un tipo de semejante anatomía del pequeño vehículo  .

Resulta chocante y más si cabe , cuando son dos tipos ( él 1,90 y yo 1,83) saliendo a la postre del Mini tras la merecida pausa para las fotos ( verano , clima continental y sin aire acondicionado, bueno y sin elevalunas ,ni dirección asistida ) y para beber agua , la gente miraba sorprendida “¿ pero como han conseguido meterse ahí ?” Pues sí, cabíamos .


Cierto es y los que estáis leyendo esta líneas opinaréis igual , detrás de un coche clásico hay una carga emocional grande : es el coche que soñé de pequeño , algún familiar tuvo uno …. y en este caso la ecuación también se cumplió.

Iván , desde bien pequeño ansiaba este coche .

Sencillamente  le encantaba y cuando pudo reunir los dineros necesarios , se aventuró a la difícil tarea de hacerse con uno que se ajustará  a su presupuesto.

Había muy poco donde elegir , algo lógico teniendo en cuenta lo difícil que le resulta a la gente deshacerse de uno , pero el flechazo le destrozó el corazón cuando menos lo esperaba .

En un garaje de Segovia, descansando en su rincón favorito se hallaba el Mini de la última hornada ,Made in Rover con acabado Racing , con mucho trabajo por hacer .

 Todo presagiaba esa relación amor vs odio de los clásicos que muchos hemos vivido y que se encarnizó cuando nervioso , nada más comprarlo y conducirlo directo a su nuevo hogar , un susto con las luces , hizo temblar la mente de su empírico propietario .

– ¿ habrá sigo buena idea complicarme la vida de esta manera ? . 

Pero su padre , compañero de ruta , hizo gala de su mayor experiencia no lo desánimo , todo lo contrario ” esas cosas son normales en un coche de 25 años , un par de retoques y lo dejas como nuevo “

Algo de razón tenía pero aquí hay muchas horas de trabajos , más de las que se esperaban .

La respuesta del propietario a mi pregunta de ¿ por qué un Mini ? Me aclaró las dudas sobre el intelecto de mi amigo ” Fernando , tú sabes la cara que se le queda a la gente cuando me ven salir de él , es genial ” y es que un tipo que se ríe de sí denota un gran sentido del humor.


Tras el paseo yo como copiloto dónde charlamos sobre la surte de pertenecer a una generación que roza los cuarenta , toca el cambió de posición e Iván , haciendo alarde de su generosidad me presta con mimo las llaves del coche .

La primera impresión es sorprendente pues pese a la poco ergonomica posición de conducción, los asientos de un Suzuki resultan cómodos , cierto es , que tienen los días contados pues el siguiente capítulo en la restauración del coche es el interior original Cooper de la época que descansa ya impaciente en un trastero para ser montado.

La posición del volante es rara y me recuerda a la de un Kart .


La repuesta del coche es genial y su pequeño motor de menos de litro y medio brama a través de un tubo central de doble salida como si de un súper turismo se tratase .

El coche pide jugar con la estrenada caja de cambios , la cual como si de una coreografía se tratase engrana a la perfección: primera , segunda , tercera y cuarta ,sangre sudor y cuatro meses de quebraderos de cabeza han dado resultado .

La música diegetica que nos acompaña es de estilo tecno , composición del dueño posiblemente, resbala con dificultad pero firme por los cabezales del radiocasete . Iván es un enamorado de esta música que sigue y manufactura amén de otras artes como la escritura la cual a modo de reflexiónes plasma en el blog pildoritasandcompany.wordpress.com


Una vez hecho al coche y después de cientos de caras de deseo por parte de los que con nosotros se cruzaban , toca buscar el emplazamiento para las fotos , difícil tarea para un coche que casi roza el suelo :” aquí , no , no , mejor aquí “

– pero aquí le damos en los bajos 

 – si pero La foto queda preciosa .


Total que tras ver diferentes localizaciones , nos hicimos con un polígono industrial medio perdido y abandonado donde el pequeño luciría grande .

El maletero es justo pero suficiente para el equipaje de dos , las plazas traseras casi nulas para un adulto .

Sorprende lo alto de su techo y la comodidad de la palanca de cambios y los pedales.

En cuanto a extras : tiene radiocasete

El cuadro es claro y conciso ,no echo en falta información .

La sensación al volante es de estar pegado a la carretera y visto desde fuera es un auténtico deportivo , agresivo y estable .

Aspecto que refuerzan sus pasos de rueda , los faros de largo alcance y sus preciosas llantas .


En el tiempo que hacía las fotos observé como sus propietario miraba con cariño el coche que tiene desde hace tres años .

Que genial cuando nos cruzamos con otro amante de los clásicos y su Baur y hablaban entusiasmados , al final la magia es esa y aunque sea un trozo de hierro y cuatro tornillos , el hombre se siente orgulloso de su tesoro y sucumbe a la máquina : no podría deshacerme de él …

Este Teleco enamorado de la música cayó sucumbido a los encantos del Mini y hasta su Madre que en otro tiempo le dijo que estaba loco con la compra , también cayó presa del Inglés;le regalo un llavero .Ya formaba parte de la familia .

¿Que tendrá este coche que hasta su anterior dueño no para de llamar a su actual propietario para que se lo revenda? .

Magia .


Llegó el tiempo de la despedida y volver a la rutina y como víctima de una adición ya en mi coche , no dejaba de imaginar subir un puerto de montaña con el Mini saboreando cada curva de la orografía pero eso queda guardado para cuando sea mayor y pueda hacerme con uno ( jejej) 

Un saludo y dulces rodadas 

P.D. Iván, gracias por hacerme soñar y volver a ser niño , hasta la matrícula tiene carácter en este deportivo.

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