MG A :el delicioso conjunto de trazos curvilíneo británico

Todos los clásicos tienen una belleza interior que enamora .

No todos los legos aprecian de igual manera una ranchera , un coupe o una berlina pero sin lugar a dudas los descapotables enamoran a primera vista .

Su aire seductor , la libertad de sentir la brisa y los olores , hacen que la conducción de estos coches , se una experiencia difícil de olvidar .

Si además de la Magia de desnudar la carrocería sumamos un diseño en el cual las curvas predominan sobre las rectas , el éxito está garantizado .

Disfrutar de la generosa compañía de Andrés y su MGA fue como decía Baltasar Gracián ” lo bueno si breve dos veces bueno ”

Pues eso , breve pero intensa .

El cielo se tornaba de negro sobre el Alcázar toledano , la sola idea de posponer la prueba del MGA otro día no dejaba de estar presente en mi cabeza a medida que el astro rey quedaba eclipsado por las nubes cargadas de agua pero ¿ quién sabe ? Es posible que la madre naturaleza también quisiera dejarse seducir por el negro de la carrocería y el rojo de la tapicería del cabrio inglés .

Sea como fuere y tras la lluvia previa , que inevitablemente cayó , quiso el azar que en el momento de quedar Andrés y yo , abriese el día , momento que aprovechamos para sacar del taller donde le estaban haciendo la puesta a punto al coche .

Como antes escribí parafraseando a Gracián , este clásico apenas ha durado unos meses en manos de su propietario ya que al poco tiempo de comprarlo , un coleccionista no dudó en quitárselo de las manos a Andrés y sinceramente , no me extraña , este clásico de los 60 seduce con solo una mirada .

Mientras Juan Luis de Motorkrash ponía al día a Andrés sobre lo que había acontecido : cambio de aceites , puesta a punto , etc… yo no podía dejar de quitar la vista del pequeño inglés , me imaginaba conduciendo a techo descubierto por cualquier carretera de montaña con mi amor sentada a mi lado , y su pañuelo en la cabeza al más puro estilo Audrey Hepburn.

Un bellísimo Austin Healey 3000 amarillo que acababa de entrar en el taller para una restauración integral me robaba la atención mientras Andrés me invitaba a entrar en el coche .

Una vez sentado ,la posición como pasajero es cómoda , engaña el tamaño del coche .

Una cintura suficientemente estudiada permite sacar el brazo por encima de la puerta y salimos a carretera . El motor de apenas 1.6 cc mueve con suficiente alegría el conjunto , ochentaytantos caballos que junto con el juego de carburadores dan alegría y sensaciones capaces de arrancar una sonrisa al que conduce .

La tapicería roja y la moqueta del mismo color junto con el negro de la carrocería , hacen de este inglés un rebelde deportivo .

De origen inglés , y procedencia americana (el velocímetro en millas delata )el paso del tiempo tampoco a tratado mal a este coche con algo más de 50 años a sus espaldas .

Mientras paseamos me fijo en los detalles , hoy extras que sus anteriores propietarios dispusieron para una mayor experiencia de conducción , pero la esencia prevalece y queda .

A las ruedas de radios , le siguen los asientos , un volante agradabilísimo y una palanca de cambios muy corta que si bonita , no parece cómoda , idea que descarté cuando fui yo el que conduje .

Momento simpático salir del coche ¿? No hay manilla , hay que meter la mano entre el guarnecido de la puerta para tirar de una cuerda y recordé mi cara de asombro cuando intenté salir del Renault 4 del clásico de mes .

Lejos de la anécdota , el coche es precioso y realmente cómodo de conducir , cierto es que los retrovisores exteriores casi encima del tren delantero y yo no terminamos de hacernos pero el retrovisor interior es suficiente .

Una vez parado para hacer las fotos , mientras miraba su silueta y los detalles tales como las rejillas de ventilación del capó con las letras MGA.

Andrés y yo parecíamos dos locos haciendo fotos al coche como seducidos por ese dulce conjunto de trazos curvilíneos británicos .

El tiempo apremiaba y los colores empezaba a perder su brillo , el frío se hacía presente y la idea de la tormenta volvía a rondar por nuestras cabezas , tocaba llevarlo de vuelta al taller para perfilar algunos detalles que se habían manifestado y ponerlo a punto para que su nuevo dueño lo disfrutase ¡ como les gusta a los coches hacerse notar y es que sin duda esa es su forma de hacernos saber que están ahí 😉!

Un saludo y dulces rodadas

P.D. Andrés mil gracias .

Más info :’Motorkrash

Repuestos :Angloparts

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