Renault supercinco Five : ¿de verdad necesitas un SUV?

Un inciso , un break , como válvula de escape , antes de que el cerebro , lleno de teorías sobre la probabilidad .

Laplace, Pearson, Poisson o Bayes , quedan momentáneamente relegados a un segundo plano para que la materia gris , como si de un motor híbrido actual se tratase , pare para recargar energía .

Los campos que en primavera se tornan blancos , hoy son un festival de ocres que pronto mostrarán la desnudez de sus troncos .

Si , la belleza el Valle del Jerte , sirve como bálsamo reconstituyente para este cerebro .

Aquí hay paz , lejos queda el ruido y el bullicio de la gran urbe .

Unos pájaros , un río y la rutina de los hombres del campo que mirando al cielo piensan “ como de buena vendrá este año la cosecha “ mientras preparan los árboles para el duro invierno extremeño que ya empieza a asomar .

No sé si probabilidad de la casualidad o causalidad del hecho, pero lo cierto , es que perdidos entre pudorosos cerezos , frente a nuestro coche , un pequeño utilitario me roba la atención : un supercinco de finales de los ochenta en un estado más que aceptable .

Sorprende ver a estos simpáticos clásicos populares en plena forma en los pueblos , cuando lo más normal es que , sea aquí donde acaban exprimiéndose al máximo , usándose como auténticos coches de trabajo , poco antes de acabar en un desguace local.

No os imagináis la cantidad de C15, y R4 , que hay por estos lares . La imagen siempre es la misma : en lo alto de una atalaya , cerca de un montón de troncos , asientos traseros plegados o quitados , y en su lugar , los aperos de los que con cariño , cuidan sus tierras .

Entre todo este paisaje onírico , en el que solo falta la chimenea , una trucha de la zona o una buena carne , y ¿por qué no ? una copita de un vino de Pitarra de la zona , ahí está : el supercinco.

Cómo os contaba antes , este pequeño Renault , captó mi atención ipso facto “ estaba en muy buen estado “ : lunas originales , carrocería en un estado más que aceptable y un interior entero .

Todo me hacía pensar que se trataba de algún joven aficionado que lo habría heredado de algún familiar y que por cariño no se había deshecho de él , sino todo lo contrario , teniendo presente el amor emocional , lo estaría restaurando , pensé .

Pues si y no , mientras apuraba las últimas caladas de mi cigarro , apareció su dueño .

Benito , un simpático vecino de natural de Trujillo , metro setenta y tantos , complexión normal , pelo gris y , aunque no lo pareciese por su vitalidad , con setenta años a sus espaldas .

Un tipo encantador que no dudó en abrir el coche y enseñármelo , al ver mi cara de entusiasmo .

Este , me comentó que el coche es de una herencia de cierto familiar de su mujer , y tras ver cómo estaba , pues decidieron quedárselo , lo usa para hacer los recados del día a día en el pueblo , recoger cerezas y demás , me comentaba que es muy versátil pese a su pequeño motor de algo menos de un litro de cubicaje , unos roces tienen en los parachoques de otro coche que le dio por accidente pero ya lo tenía tramitado con el seguro contrario para arreglarlo .

Está todo original , el cuentakilómetros , todavía está despertando , como aquel que dice

Mientas charlábamos amigablemente , me comentaba , que él tiene un coche nuevo y que esté pequeñín le encanta porque lo mete por todos lados ¿ para qué quiero un Suv si con este hago lo mismo prácticamente y además es más funcional que cabe por todos lados ? comentaba .

Yo solo os puedo decir que me arrancó una sonrisa de Cariño , poder sentarme en el asiento del conductor , hacerme a los mandos del pequeño Renault del que hoy 40 años después de nacimiento , ya tiene sucesor con motor eléctrico ( y sinceramente doy la enhorabuena a Renault por mantener la esencia del coche primigenio ) .

Poder trastear , abriendo y cerrando puertas , descubriendo el motor y el maletero , y siempre al lado de Benito , que me animaba a ir descubriendo no sólo el coche sino su historia .

P.d mil gracias Benito

Un saludo y dulces rodadas

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